jueves, 3 de enero de 2008

Talleres de capacitacion

Destinado a:


Personas desempleadas o con emprendimientos en curso que deseen formular y desarrollar proyectos de autoempleo de tipo productivos y/o comerciales o fortalecer los existentes.

Personas que trabajen en organizaciones destinadas a la acción social.

Empleados que deseen incorporar herramientas de gestión para comenzar emprendimientos.


Objetivo General:


Estimular la formulación y desarrollo de proyectos para AutoemplearSe y/o fortalecer los existentes, nacidos a partir de la misma problemática social.


Etapa 1



Objetivos específicos:


1. Contextualizar el desarrollo de experiencias productivas y/o comerciales de Autoempleo para que los mismos puedan aprovechar las ventajas comparativas y competitivas existentes.


2. Fomentar la cultura emprendedora y la responsabilidad profesional en la resolución de los problemas técnicos y/o comerciales que se presenten en los emprendimientos.


3. Fortalecer y desarrollar la innovación mediante talleres específicos.


4. Procurar el desarrollo de las capacidades comerciales de los emprendedores.


Programa:


Taller 1: Análisis de escenarios. Oportunidades de negocios en la crisis. Diseño para una formulación de proyectos adecuada. Los 12 pasos para AutoempleraSe.


Taller 2: Las 3 herramientas básicas para AutoemplearSe: Toma de Decisiones, Negociación y Comunicación efectiva.


Taller 3: Creatividad aplicada a la formulación de proyectos. Análisis y estudio de mercado. Diseño de una investigación comercial al alcance de un autoempleado. Las 8 P del Marketing.


Taller 4: Manejo del capital de trabajo. Costos. Punto de equilibrio.


Metodología:


Se trabajará mediante talleres participativos y con producciones grupales.


Modalidad:


Los participantes deberán cumplimentar el 80% del Programa para obtener la certificación correspondiente.


Al concluir esta primera etapa, quienes hayan participado de los talleres, estarán en condiciones de presentar un proyecto que será evaluado para su sucesiva puesta en marcha.

miércoles, 2 de enero de 2008

Filosofia del Autoempleo

Un enfoque basado en las experiencias de los talleres de autoempleo que con éxito, venimos realizando en distintas comunidades, sobre la base conceptual de los estudios desarrollados por el Licenciado Marcelo Busalacchi.

Diferenciación entre capacitación derivada de la gestión empresaria, el microemprendimiento y el autoempleo.

En todos los casos la capacitación parte de la premisa que es necesario sensibilizar al autoempleado de la necesidad de potenciar sus capacidades individuales en la búsqueda de un nuevo camino de reingeniería personal basado en el descubrimiento de nuevas alternativas de gestión personal.

La capacitación derivada de la gestión empresaria parte de hipótesis técnicas que presumen un conocimiento previo, cierto adiestramiento y quizás una formación profesional. El simple hecho de modificar el lenguaje para adecuarlo a sectores de baja capacitación no alcanza ya que se trata de conceptualizaciones abstractas que poco pueden penetrar en la mente de quien no tiene una sensibilización previa. Estas técnicas no han dado resultados efectivos en sectores de autoempleados donde la formación es en algunos casos de nivel primario.

Otra alternativa previa al concepto de autoempleo y muchas veces confundida con este concepto es la formación de microemprendedores. La capacitación para el microemprendimiento, es una formación de tipo técnico que ahonda en la íntima apetencia personal del conocimiento fáctico. Todos los emprendedores rápidamente se vinculan fuertemente con el qué hacer, y el cómo hacerlo, y todo esfuerzo formativo en esa dirección solo converge a la profundización de los saberes técnicos que tienen nada mas, que un efecto de especialización en la capacidad productiva. Sin menoscabo de la importancia de la capacidad productiva y la calidad del producto generado es necesario interpretar que la producción es solo un aspecto quizás minoritario de la gestión del autoempleo.

La producción especializada y la capacitación en esa dirección nos alejan de lo que para nosotros es aquel objetivo central de la cuestión del autoemplearse en forma efectiva.

La búsqueda en la cual estamos pretende generar individuos con clara conciencia de las herramientas de gestión que le habrán de permitir desarrollar un sustituto del empleo tradicional, con una visión micro-empresaria y no necesariamente micro emprendedora, entendiendo como micro-empresario a aquel individuo que maneja 3 herramientas básicas: la toma de decisiones, la negociación, y la comunicación efectiva.

Estos tres criterios son analizados en la perspectiva diacrónica, del devenir dinámico. El análisis de los procedimientos parciales de cada técnica aplicada no nos hace perder la perspectiva de proceso continuo de razonamiento. Pretendemos que el autoempleo se conciba como una dinámica, no como una circunstancia sincrónica de aquí y ahora. Se trata de concebir el autoempleo como proceso y no como evento.

Analicemos estos criterios.

El proceso de toma de decisiones en el autoempleo:

En la mayoría de los casos nos encontramos con personas cuya experiencia decisional es casi nula o en el mejor de los casos está fuertemente restringida. Los grupos que atendemos tienen diversos orígenes.

Los hay derivados de empleos donde la estructura organizacional era la que tomaba las decisiones y su formación y criterio de acción se veía restringido a las pequeñas actividades mecánicas de su pequeño ámbito. Otros grupos provienen de un desempleo crónico. El grupo mas numeroso es el de mujeres que por distintas motivaciones, (ruptura de la relación marido-proveedor, independización, soledad derivada del síndrome del nido vacío, necesidad de auto superación o decisión personal de insertarse en el mundo laboral desde otra perspectiva). En todos los casos la experiencia en la gestión de información para la toma de decisiones resulta inexistente. El adiestramiento pretende lograr una gestión efectiva de los datos necesarios para decidir, una percepción valorativa de la información, la reestructuración de creencias, y la formación de criterios valorativos para la formulación de estrategias de acción o inacción. El adiestramiento en procedimientos secuenciales que constituyen el proceso de toma de decisiones permite que el individuo se confronte con la realidad de ubicarse como externo al problema que se le plantea, en la intención de objetivar su relación con la realidad. El esquema decisional afecta a las relaciones externas y a las relaciones internas. En el ámbito de las relaciones introspectivas existe una aspecto de alta conflictividad, que surge cuando se hace necesario superar el enamoramiento que produce el producto especifico, concebido como una creación inigualable, aquel que él inventó y con el cual cree que habrá de lograr el éxito permanente, y crear en el imaginario del emprendedor la cultura decisional que le permita optar aún hasta la ruptura con el producto original para mutar rápidamente en nuevas creaciones. El desafío del autoempleado es interpretar que la responsabilidad de decidir no puede transferirse a terceros, que el autoempleo es la toma de decisiones permanentes, y que el proceso decisional es dinámico y se produce en un marco de realidades cambiantes.

La negociación en el autoempleo:

La negociación es uno de los puntos endebles del individuo que llega al autoempleo. La concepción del imaginario colectivo plantea la negociación como una relación de subordinación de partes donde uno percibe los flancos débiles del otro y lo domina en algún aspecto, obteniendo como resultado una ventaja mezquina que agota rápidamente la continuidad de la relación.

La herramienta de negociación colaborativa, basada en la hipótesis del ganar-ganar, pretenden crear la interpretación de la negociación como una alternativa de asociatividad positiva. Para nosotros el yo es el resultado de la intersección de los múltiples conjuntos de asociatividades proyectadas en horizontal y vertical. Esta proyección hace que el autoempleado interprete que la herramienta de negociación es el fundamento de la integración de intereses con sus ad láteres, sean estos socios eventuales, colaboradores o socios permanentes, con sus clientes y con sus proveedores, niveles todos, con los cuales debe generar una integración positiva y perdurable. Reiteramos el concepto central de diferenciación entre proceso y evento que rige la filosofía de este enfoque.

La comunicación en el autoempleo:

El enfoque de la comunicación parte de la enunciación de los criterios de distintos enfoques para encuadrar al emprendedor en las alternativas de análisis del fenómeno comunicacional. Pero la práctica efectiva sobre la cual se trabaja toma postulados de Programación Neuro Lingüística (PNL) y de comunicación emocional, derivados del coaching ontológico. En este camino se intenta lograr que el individuo logre vencer la limitación de sus sistemas representacionales, deponga sus filtros perceptuales y pueda generar una comunicación efectiva, a partir del reconocimiento de patrones de conducta y percepciones de mundo diversas. Obramos en la convicción que si lo que se pretende es hacer una comunicación efectiva, y para ello se intenta tener un discurso eficaz, la primera regla a respetar es la de conocer los filtros personales, y los filtros ajenos, de modo de elaborar una estrategia comunicacional que contemple los limites de la percepción del receptor. En el aspecto perceptual el tema central a internalizar es el hecho que el hombre percibe el mundo desde la óptica de sus limitaciones personales. Con esa percepción necesariamente acotada, basada en sus creencias, en su formación, en sus experiencias, en sus temores, en sus habilidades personales, el individuo compone lo que se llama el mapa de su realidad personal. Pero ese mapa de su realidad personal no es necesariamente la realidad de los hechos concretos sino la fragmentaria visión que el puede reconstruir en su intelecto.

En el aspecto de la trasmisión y la relación interpersonal, estructurar un discurso lógico, presentarse ante un oyente adverso, resolver situaciones conflictivas, y lograr la gestación de un discurso que cumpla con lo que llamamos la regla de las 4C (esto es que resulte claro, concreto, conciso y convincente), resultan el desafío mas importante de los talleres de comunicación para el autoempleo. Las limitaciones más significativas con las que nos enfrentamos en esta área devienen de la escasa formación educativa, las falencias derivadas de la inexistencia del hábito de la lectura, (lo cual limita el vocabulario y condiciona la capacidad de expresión), la falta de imaginación derivada de este mismo tema, y la profunda timidez que deriva del manejo de la expresión verbal en público. La estrategia de trabajos grupales viene dando resultados en la modificación de ciertas pautas de conducta limitadoras.

Corolario:

Todos los autoempleados, egresados de los cursos de capacitación, tienen en claro que ellos son los gerentes de marketing, de producción, de promoción y de finanzas de su propio emprendimiento. Por ello el nivel de autoexigencia los pone a prueba en todo momento. Nuestra tarea ha sido y es, actualmente inducir a pensar, en tres herramientas básicas que todo autoempleado debe manejar con soltura, la negociación, la toma de decisiones, y la comunicación, todo ello nucleado y amalgamado en el crisol de la actitud positiva, que lo motive a una búsqueda personal, asumiendo el riesgo de emprender.

Una observación que resulta interesante traer a colación tiene que ver con la composición de los talleres. Un elevado número de mujeres asisten, participan y progresan con sus emprendimientos. Teniendo que asumir el rol activo, en términos de producción, la mujer revela altas potencialidades, profundas capacidades, y menores prejuicios sociales. Por ultimo y parafraseando a Marcelo Busalacchi con quien compartimos esta experiencia creativa y vivificante, me permito afirmar que “el único camino posible para la población desocupada de más de 40 años es el autoempleo”. Estamos terminando la edición de un libro titulado Autoemplearse, Creer Crear y Crecer, cuya autoría compartimos con Marcelo con quien llevamos a cabo múltiples experiencias docentes en el área del autoempleo. Decimos al inicio de ese libro: “Las actividades autónomas individuales o familiares tienen su inicio prácticamente desde los orígenes de la humanidad y, con mayor o menor medida, existieron y existen a lo largo de toda la historia y sin distinción de regímenes políticos y sociales.”

También el ladrillo tiene una existencia milenaria. Sin embargo sigue demostrando su eficiencia en la construcción. La cultura del emprendedor autónomo, va mutando y nutriéndose de nuevas herramientas de gestión, acorde a los cambios conductuales de la sociedad. Pero no pierde vigencia. Al contrario, surge revalorizada en la contrastante realidad laboral actual.

Somos concientes de la crítica que puede tener este enfoque. Nos reconocemos profundamente autocríticos.

Sabemos que es habitual, salvo las excepciones que confirman la regla y que son muchas, que las actividades desarrolladas por individuos o familias responden a labores de bajo valor agregado y con un entorno comercial local o regional que les da soporte. Este fenómeno no es exclusivo de comunidades rurales o alejadas de los centros urbanos, sino muy por el contrario, creció con las ciudades y con las grandes concentraciones de personas. Desde los oficios hasta la producción artesanal responden a este tipo de empleabilidad.

Sin embargo vemos como cada día crecen los emprendimientos que empezaron al amparo del apoyo local, y que toman una entidad que no deja de sorprendernos. Los talleres de autoempleo, que compartimos nos han ido nutriendo de anécdotas que pueblan profusamente nuestro libro. Allí llegan cientos de personas que por distintas motivaciones necesitan reencontrar la mística de la creatividad personal, buscan recrear su futuro en un esfuerzo de reingeniería personal, y contrariamente a lo que, se plantea en la teoría, mas que recibir de nosotros un humilde aporte técnico creativo, nos devuelven la esperanza, al confirmar que este es el camino correcto de la auto superación.

Arq. Jorge Bader.

Autoincluirse

AutoemplearSe: Una oportunidad en el nuevo contexto de la Argentina

1) Análisis de escenarios posibles en términos socioeconómicos para la Argentina para los próximos 3 años.

Las modificaciones sustanciales en términos socioeconómicos que atravesamos en el país en los últimos años no permite, por ahora, tomar pronósticos sobre evolución o involución de la economía y las condiciones sociales de mediano plazo y largo plazo. Al menos, pronósticos que además de satisfacer los intereses que persiguen los consultores que los formulan, tengan un grado de veracidad y que se sustancien en la práctica que en definitiva es lo único que tiene interés para los inversores.

En términos de consultoría de evolución económica y proyección para los próximos años las fuentes consultadas que realizaban pronósticos en el primer semestre del año 2002, no han acertado sobre las predicciones de indicadores tales como: crecimientos en términos de PBI, índice de inflación, evolución del tipo de cambio, evolución del consumo, gasto público, entre otros.

El despegue del segundo semestre del año 2003 ha superado incluso las estimaciones oficiales. El propio ministro de Economía se encuentra sorprendido por el impulso que están tomando ciertas actividades económicas en la Argentina a tal punto que todos los pronósticos que él mismo había realizado en septiembre del año pasado quedaron muy por debajo de lo que finalmente está ocurriendo. Desde la consultoría “tradicional”, muchos de ellos interesados en el viejo paradigma de política económica, los pronósticos que hicieron el año pasado fueron aún mucho peores y nada de lo escrito es útil en esta nueva realidad.

De todos modos, luego de estas salvedades iniciales, se intentarán construir escenarios posibles para el país y para la región, no con el ánimo de realizar futurología o pronósticos interesados, sino para facilitar el encuadre que debemos darle a nuestras decisiones de inversión, sobre todo sí las mismas son de cierto riesgo.

El gobierno nacional se ha consolidado y ya prácticamente con todos los distritos electorales con gobiernos en marcha por los próximos 4 años. En la mayoría de los casos, aún los gobernadores más opositores, van a intentar negociaciones racionales con más o menos adhesión a las políticas generales instaladas en el país, pero en ningún caso con fuertes conflictos. Especialmente porque las economías regionales se verán fortalecidas por el modelo económico y el sector público mejorará sustancialmente sus recursos.

Aún un posible desacuerdo en el corto plazo entre los máximos dirigentes del país por posiciones políticas o electorales, nada hace presumir que finalmente uno imagine un destino similar al del gobierno anterior, sino todo lo contrario, es probable que la consolidación política generada por el gobierno actual pueda presumir mayores extensiones en períodos de gobierno.

No se prevé ni siquiera una gran inestabilidad política con las modificaciones parciales de las Cámaras Legislativas en el año 2005, conflictos fuertes con el Poder Judicial, presiones sindicales, militares o religiosas de envergadura.

Las pujas en el sector empresario serán dirimidas una vez reafirmado el rumbo económico y probablemente el escenario de crecimiento económico dirima conflictos en el corto plazo.

Las variables macroeconómicas tienden a mejorar en todos los órdenes. Probablemente el PBI crezca por encima de las expectativas volcadas en el Presupuesto aprobado por el Congreso Nacional para el año 2004, especialmente de la mano de los bienes exportables en el primer semestre del año próximo desde dónde se observa un lento repunte de las industrias de alto valor agregado. Este dato no es menor, debido a que no solo repercute en mayores inversiones probables en los próximos años, sino también porque mejorará los indicadores del empleo, especialmente en los más jóvenes y en los más capacitados.

Esta nuevo segmento social empujará las variables del consumo en el mercado interno y tomará mayor riesgo al momento de decidir adquisiciones de bienes y servicios, con el consecuente efecto cadena del círculo virtuoso de la economía.

No se prevé un efecto derrame espectacular, ni tasas de crecimiento económico desorbitantes como para bajar a un digito el desempleo, pero sí un trienio que mejorará las expectativas para analizar proyectos de inversión de mediano y largo plazo.

Quedan sin dudas algunos temas que pueden modificar las condiciones generales en las expectativas de los inversores tales como: La renegociación de la deuda con bonistas nacionales y extranjeros, el horizonte inflacionario predecible si el ritmo de la inversión es más lenta de lo esperado, la adecuación de las tarifas de los servicios públicos y la puja distributiva sectorial.

De todos modos, la mayor fortaleza del sector público a partir de la recuperación económica, la inversión en obras públicas que redundarán en un efecto multiplicador de la economía, sobre todo en industrias que aún no han podido mejorar sus cuentas y que en definitiva vuelcan sus recursos rápidamente en el mercado interno, mitigarán los posibles vaivenes que traerán aparejados las consideraciones expuestas.

2) Autoemplearse es Autoincluirse Socialmente

Acompañando el crecimiento de la economía muchos argentinos deberán pensar primero como autoincluirse socialmente y despertar del letargo que tantos años de frustraciones incidieron negativamente sobre actitudes emprendedoras que fueron reduciéndose al mínimo por temor al fracaso.

La primera condición básica es pensar en construir rápidamente una herramienta que funcione como un anteojo permanente que es sencillamente agudizar la observación participante y pensar en términos de Oportunidades y Amenazas de las ideas de negocio que se nos van ocurriendo, resaltando las Fortalezas que se disponen y siendo concientes de nuestras Debilidades.

La segunda condición es utilizar los 12 pasos para AutoemplearSe como una herramienta de trabajo permanente a la hora de pensar proyectos. Dichos pasos están resumidos en http://emplearse.blogspot.com y de libre acceso para todos.

La tercera condición es entender que el desarrollo de emprendimientos depende de la capacidad para internalizar que mi nueva actividad como autoempleado requiere de un mejor Sistema Decisorio, de un mayor poder de Negociación que debe aprenderse especialmente a partir de entender la Asociatividad como una de las pocas opciones para que florezcan los negocios, y de una mejor capacidad de Comunicación con los demás para intercambiar información, productos y servicios.

El trabajo mediante redes se transformará en el eje central para obtener mejores condiciones en un mercado hipercompetitivo.

3) Síntesis

No es mucho más lo que hay que pensar para poder AutoemplearSe en forma efectiva. Un análisis de escenarios y perspectivas económicas que puedan proyectar posibles negocios, una herramienta de trabajo para clarificar las ideas y escribirlas a partir de los 12 pasos básicos, conocer que debemos internalizar aprendizajes permanentes en Toma de Decisiones, Negociación, Comunicación y Asociatividad y no temer a relacionarse con los demás integrando redes de cooperación para facilitar el intercambio.

Ser autónomo es un trabajo de todos los días, un camino que requiere del intercambio permanente con los demás y una necesidad de Crear, Creer y Crecer para llevar una vida con dignidad.

“La montaña no vendrá a mí y debo escalarla acompañado por un conjunto de ciudadanos que vayan en el mismo sentido. Sí la montaña viene a mí es porque trae lava y piedras”.


Contexto emprendedor

La generación de valor y riqueza de una sociedad se produce mediante el trabajo de sus integrantes. Estos se encuentran en unidades (empresas) que realizan esa producción de riqueza. Habrá empresas muy pequeñas (compuesta solo de una persona) y otras de gran tamaño (compuesta de miles de personas). Cada una de estas, de una u otra manera, se relaciona con el entorno que la rodea e intercambia con este, elementos tangibles e intangibles. Los elementos tangibles son por ejemplo las materias primas, productos, maquinas, herramientas, entre otras cosas. Como intangibles podemos enumerar al conocimiento, ideas, relaciones, experiencias, etc. El término intercambio indica que toma del medio y que entrega al medio.

EL MERCADO

Todos estos intercambios se producen con su correspondiente valor económico. Por la recepción de bienes tangibles e intangibles la empresa le paga al entorno una retribución y percibe una contraparte por los bienes o servicios que le entrega al medio.

Ese entorno genérico es el mercado. Este es un ámbito donde se intercambian bienes, servicios y dinero.

Los clientes se dirigirán al mercado para obtener los bienes y servicios que ofrecen las empresas que satisfagan sus necesidades. Siguiendo este ciclo, para satisfacer las necesidades de los clientes cada empresa debe desarrollar bienes y servicios adecuadas que le permitan incrementar el valor de los bienes que recibe el mercado (materia prima, insumos) y poder cobrar un mayor valor por lo que entrega. La diferencia entre lo que cobra la empresa por lo que entrega al mercado y lo que paga por lo que percibe de él, deduciendo los costos involucrados en el proceso productivo, son las utilidades o beneficios de la empresa.

Lograr que esta magnitud obtenga el máximo valor y su constante crecimiento en el tiempo, es el objetivo primario del emprendedor. Lo podemos encuadrar dentro del objetivo económico.

Pero también, el emprendedor, tendrá otro tipo de objetivos como pueden ser aspectos de tipo emotivos, éticos, sociales, etc. (damos trabajo a otras personas, aportamos a la riqueza del país ).

Otro aspecto importante a tener en cuenta, es que en el mercado se encontrarán otros emprendedores y empresas que tratarán de cubrir la mayor cantidad de ese espacio y que seguramente coincidirá con el espacio que nosotros pretendemos. Es decir vamos a actuar en un entorno competitivo. Por tanto, para lograr los objetivos (económicos y no económicos) y la satisfacción de las necesidades de los clientes, debemos competir en el mercado con bienes y servicios que interpreten los deseos de los demandantes. Esto quiere decir que el emprendedor debe interpretar cada vez con mayor precisión lo que está ocurriendo en el entorno competitivo y en función de eso definir estrategias y planes a seguir.

Debemos dejar en claro este concepto: es muy probable que las dificultades que encontramos en el mercado no las podamos resolver por estar fuera de nuestro límite de control (valor del dólar, apertura de la economía, etc.); lo que sí es posible, es prepararse de la mejor manera para poder alcanzar nuestras metas tomando en cuenta con anticipación los problemas que encontramos en el entorno.

Para lograr estos objetivos y a diferencia de las empresas con mayor grado de estructuración (burocracia) el sector emprendedor y de la microempresa tiene a su favor el hecho de estar en relación directa con el entorno y el trato personal con el cliente, lo que permite captar de manera más rápida los cambios y las oportunidades que se presentan en el mismo. Además se tiene un relativo buen conocimiento técnico de lo que se produce.

Pero no todas son rosas en el camino del emprendedor, ya que sobre él pesa una carga de tipo cultural que atenta contra el logro de los objetivos. Una de ellas es la tendencia de actuar de manera individual, no facilitando el agrupamiento o la asociación (pool de compras, asociaciones para mejorar la calidad, cadena de valor para exportación) y la falta de capacitación en herramientas apropiadas de gestión.

Una herramienta muy importante en todo este proceso es la planificación. Esto significa imaginar y diseñar un escenario futuro, que incluye un análisis del interior (lo controlable) y del exterior (lo que no controlamos) de la empresa, que incluye además, actividades, recursos, tiempos y las relaciones entre ellos y ayudarnos a lograr que la empresa tome posición en el mercado para obtener el éxito deseado (ventaja competitiva sostenible).

Lic. Pedro Rossi

Consultor en Sistemas de Gestión y Calidad.

Docente de la Facultad de Cs. Económicas de la UCA.