domingo, 19 de octubre de 2008

Autoemplearse, Crear, Creer y Crecer

Palabras previas.

Este libro nació de los debates que hemos mantenido, en largas horas de café, reflexionando sobre las experiencias de los amigos que concurren a los talleres en la búsqueda de conocer las herramientas para autoemplearse.

Nuestras formaciones profesionales discurrían en existencias paralelas donde los proyectos no necesariamente resultaban coincidentes. Por esas cosas de la vida, que uno no puede explicar claramente en algún momento, contrariando al geometría, las paralelas se tornaron convergentes, y comenzamos un camino en común, movidos por el mutuo interés en las políticas sociales, y la búsqueda de un proyecto de salida a la crisis laboral que parece resultar un problema endémico de nuestro país, y por qué no del mundo moderno.

Muchos conceptos coincidentes, algún punto de vista divergente, algunas visiones encontradas, pero una voluntad común fueron la motivación creadora de esta experiencia.

Los talleres de autoempleo, que compartimos nos han ido nutriendo de anécdotas que pueblan profusamente este libro.

Por momentos técnicos, por momentos anecdóticos, por momentos simplemente divertidos, los relatos que presentamos son el reflejo de nuestra experiencia y la expresión de la permanente búsqueda creativa que compartimos con gente que como muchos otros, busca reinsertarse en un mercado complejo y cambiante.

Debe reconocerse como antecedente de este producto, el libro, Programas de Autoempleo- Alternativas a la crisis socioeconómica en comunidades locales. Estudio de Caso. Volumen 1- Editorial de La Universidad de Lujan (Autor Marcelo Busalacchi), ensayo que resulta referente obligado ya que en el se sientan las bases del programa que nos acerca a la gente en los talleres participativos de autoempleo.

Se dice allí: “Es evidente que en Argentina atravesamos un momento de profundo debate acerca de las posibles estrategias de desarrollo para salir del estancamiento en el que estamos inmersos y emprender un camino, de esfuerzos sin duda, pero con miras al crecimiento y sostenimiento económico y social”.

Este planteo, de esfuerzos cotidianos tiene su correlato en nuestros talleres de autoempleo. Allí llegan cientos de personas que por distintas motivaciones necesitan reencontrar la mística de la creatividad personal, buscan recrear su futuro en un esfuerzo de reingeniería personal, y contrariamente a lo que en teoría se plantea, mas que recibir de nosotros un humilde aporte técnico creativo, nos devuelven la esperanza, al confirmar que este es el camino correcto de la auto superación.

Capitulo 1

"Conoce al enemigo y conócete a ti mismo, y en cien batallas nunca serás vencido".

"Si no sabes de tu enemigo, pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar y de perder, serán las mismas".

"Si no sabes de tu enemigo, ni de ti mismo, estas condenado a perder todas las batallas".

Sun Tzu, El arte de la guerra. 400AC

Consideraciones preliminares.

Autoemplearse, es crear y creer. Es descubrir potencialidades personales, que están aletargadas, y que solo necesitan despertar, para lanzarse a una experiencia personal enriquecedora. Como su nombre lo indica, incluye algunas premisas fundamentales que es necesario deducir. En primer lugar, significa que el individuo realiza actividades autónomas que dependen exclusivamente de él como sujeto que formula, decide y actúa; en segundo lugar, porque el concepto de empleabilidad incluye tareas a desarrollar e ingresos a obtener, pero que solamente pueden lograrse a partir de la propia acción individual.

Las actividades autónomas individuales o familiares tienen su inicio prácticamente desde los orígenes de la humanidad y, con mayor o menor medida, existieron y existen a lo largo de toda la historia y sin distinción de regímenes políticos y sociales.

Normalmente se desarrolla actividad autónoma desde la primera infancia y como consecuencia o resultado de la acción de las familias que desempeñan tareas de este tipo. Es muy común la continuidad en los hijos de las mismas características del entorno familiar. Se trata de un emprendedurismo no formalizado ni institucionalizado, pero que sin embargo adquiere la cultura del riesgo y conoce de épocas de bonanza y de miseria.

También es habitual que, salvo las excepciones que confirman la regla y que son muchas, las actividades desarrolladas por individuos o familias responden a labores de bajo valor agregado y con un entorno comercial local o regional que les da soporte. Este fenómeno no es exclusivo de comunidades rurales o alejadas de los centros urbanos, sino muy por el contrario, creció con las ciudades y con las grandes concentraciones de personas. Desde los oficios hasta la producción artesanal responden a este tipo de empleabilidad.

Ahora bien, no se trata aquí de avanzar sobre un estudio antropológico ni sociológico de este fenómeno, sino de actualizar una forma de concebir el problema del autoempleo y de darle sostenibilidad especialmente en la población objetivo que estamos analizando y bajo los impactos profundos de la crisis en la Argentina actual.

La actividad autónoma de individuos y familias quedaba circunscripta a la voluntad emprendedora. Existen dos causas, entre otras, que se desean destacar en este punto; en primer lugar la importante incorporación de tecnologías modernas aplicadas a los procesos productivos de las empresas grandes y medianas, que provocó una importante reducción de puestos de trabajo; y en segundo lugar, la fuerte concentración comercial que operó desde mediados de los años ´90. Ambas causas incrementaron el desempleo especialmente en la franja de la población de los 40 años en adelante. Si se rescatara la primera impresión u opinión de estos nuevos desempleados, daría como resultado valores cercanos al 75% con deseos de reincorporarse a alguna actividad en relación de dependencia. Es decir, no aparece en el imaginario colectivo la necesidad de autoemplearse por vocación o filosofía. El antiguo mito del empleo seguro, supera a la iniciativa personal de lanzarse a la aventura emprendedora.

Este nuevo enfoque sobre el autoempleo para este segmento determinado, no constituye una demanda efectiva del mismo, sino una política social y económica a implementar como uno de los pocos mecanismos que podrán asegurarle ingresos y actividad.

Es aquí donde cobra importancia concebir al autoempleo en adultos como una política activa.

El primer punto a observar es sin duda el tiempo que demandaría la ruptura de ese imaginario individual y colectivo que tiene este segmento de la población. Alentar cultura emprendedora en una comunidad lleva mucho tiempo, pero lo cierto es que cuanto más se tarde en propiciar lo expuesto mucho más grave serán las consecuencias. Las experiencias sobre las que basamos este libro son un ejemplo de los logros que pueden darse en forma rápida, y sobre la base del esfuerzo y la voluntad.

El segundo punto a destacar, -salvo las excepciones que confirman la regla-, son las actividades que pueden gestionar los individuos que intentan una experiencia micro empresaria, caracterizadas por su bajo valor agregado, de tipo artesanal o con base en oficios y con fuerte incidencia en la estructura comercial local.

El tercer punto significativo tiene relación con el escaso o nulo grado de asociatividad que se logra si estas actividades no se formulan bajo una red institucional de protección. Cada autoempleado tiene menos chance de sobrevivir y/o asociarse para negocios eventuales o permanentes por sí solo que si lo hace bajo una red de contención creada a tal efecto.

Este libro, pretende mostrar los ejemplos prácticos, y los aspectos técnicos en lenguaje simple, de las experiencias concretas que viven los participantes de diferentes talleres de capacitación técnica para autoemplearse, talleres que, en forma altamente satisfactoria venimos desarrollando con una población de 35 años en adelante. Los asistentes a esos talleres son personas de distinto origen social, con diferentes historias y variadas motivaciones personales.

La integración de la familia detrás del emprendimiento nos permite hablar de la gestación de una empresa socialmente eficiente, que crea valor a partir de la integración familiar, generando salarios que de otra forma el grupo familiar no podría conseguir.

La manera de formular los proyectos de autoempleo puede tener orígenes disímiles. En muchos casos responde a saberes previos, formales o informales, adquiridos en experiencias educativas o laborales anteriores; en otros, a la disponibilidad de bienes materiales (galpones, terrenos, maquinarias, etc.), o bien, puede basarse en experiencias exitosas de vecinos o familiares de la misma localidad o de otras. Es muy común que cuando se les pregunta a los autoempleados cómo concibieron la idea de negocio, respondan con algunas de estas características.

Para nosotros, lo más importante es que el proyecto diseñado pueda ser sometido a un conjunto de preguntas, que es circular y recurrente, tales como: ¿qué? debe hacer, ¿por qué? lo debe hacer, ¿quién? lo debe hacer, ¿para quién o quienes? lo debe hacer, cuánto? debe hacer, cómo? lo debe hacer, cuándo? lo debe hacer, dónde? lo debe hacer, con qué? lo debe hacer y finalmente ¿para qué? lo debe hacer. ¿Quién es mi competencia? y ¿Qué otros emprendimientos derivados de este puedo generar?

Este proceso de razonamiento es lo que hemos llamado los 12 pasos para autoemplearse®, y cuyo desarrollo permite al emprendedor guiarse con éxito en la creación de su microemprendimiento.

Decimos que esta formulación es circular y recurrente porque creemos que es un proceso de retroalimentación permanente, donde el orden de las preguntas, si bien tiene una lógica interna a priori, necesariamente obliga a la repregunta y la revisión de las respuestas en una dinámica permanente.

El desarrollo de este libro, pretende echar algo de luz sobre estos razonamientos, tomando como base las situaciones, anecdóticas algunas, más técnicas otras, que se han ido generando con los emprendedores, con los cuales hemos trabajado distintas propuestas.

Los personajes a que hacemos mención mas adelante, son individuos, que han participado de nuestros talleres. Si bien hemos alterado los nombres, u omitimos algún detalle identificatorio, se ajustan a una realidad bastante objetiva.

Aquí nos vamos a encontrar con personas que como nosotros, se confrontan con una realidad difícil, pero muestran una gran voluntad por capacitarse para diseñar un futuro diferente.

Nuestro interés es contrastar los ejemplos con la teoría necesaria para dar base a los emprendimientos.

Jorge Bader/Marcelo Bussalachi

domingo, 3 de febrero de 2008

Corolario de nuestro libro

Hemos tratado de desarrollar en este libro algunos conceptos que sirven de base para llevar adelante la cultura emprendedora.

Este no pretende ser un tratado de administración, de los que abundan y pueblan las bibliotecas, girando sobre conceptos que ya se conocen y manejan en los claustros.

Tampoco pretende instituirse en la verdad revelada. Este libro es el producto de reflexiones y debates, mantenidos en talleres participativos, donde se colabora en la formación de personas, que buscan una estrategia diferente para salir de la crisis, y que sobre todo muestran una profunda voluntad de no dejarse vencer por el desánimo.

Las historias que se cuentan son las historias de gente que como nosotros, trabaja día a día en la gestación de sus propios proyectos de vida, y que ha aprendido que nada viene solo, que nadie puede regalar nada, que el “interés es la medida de las acciones”, y que los proyectos se cristalizan con trabajo, esfuerzo personal, y sobre todo con inteligencia aplicada.

Nuestra tarea ha sido y es, actualmente inducir a pensar, en tres herramientas básicas que todo autoempleado debe manejar con soltura, la negociación, la toma de decisiones, y la comunicación, todo ello nucleado y amalgamado en el crisol de la actitud positiva, que lo motive a una búsqueda personal, asumiendo el riesgo de emprender.

Una observación que resulta interesante traer a colación tiene que ver con la composición de los talleres. Un elevado número de mujeres asisten, participan y progresan con sus emprendimientos. Alguna psicóloga amiga observo, que el tradicional rol de la mujer, la ubicaba en una posición ventajosa, ya que una vez caída la relación marido-proveedor, mujer-colaboradora, y teniendo que asumir el rol activo, en términos de producción, la mujer revela altas potencialidades, profundas capacidades, y menores prejuicios sociales.

La focalización de nuestros talleres en las personas desocupadas mayores de 40 años obedece a una lectura del contexto actual y de sus perspectivas futuras en la región. Esta situación da cuenta de un verdadero fenómeno que no es exclusivo, pero que sin dudas tiene características distintivas, como algunas de las ya señaladas.

El único camino posible para la población desocupada de más de 40 años es el autoempleo.

Es previsible pensar que si la Argentina comenzara un crecimiento del PBI sostenido por varios años, y aún en porcentajes elevados, el desempleo podría disminuir con base y foco en la población más joven y mejor instruida. Al menos se supone que las características regionales permitirían un crecimiento industrial y en servicios de mayor valor agregado, donde los requerimientos de mano de obra podrían ser en el sentido señalado.

Los adultos mayores de 40 años podrían encontrar su fuente de ingresos en actividades de Autoempleo y, dentro de ellas, los emprendimientos de tipo familiar serían los de mayor sostenibilidad. Nuestra primera atención a este segmento de la población se debe, en primer lugar, a que es la población afectada que tiene “memoria” de una vida armoniosa, con hijos escolarizados y con sistemas de integración y protección social, con niveles de consumo aceptables, etc.; y en segundo lugar, a que la ausencia de programas públicos y/o privados de asistencia en este segmento es notoria.

Por eso trabajamos intensamente en fomentar la cultura de autoemplearse, predicando en continuado en nuestros talleres, para crear una nueva mística productiva a partir de la iniciativa propia.

En primera instancia, y en un espectro acotado, desde la experiencia universitaria, comenzamos a trabajar en capacitación y asistencia desarrollando programas gratuitos para el segmento de adultos desempleados, prácticamente sin apoyos iniciales y con la preocupación y trabajo voluntario de docentes y estudiantes.

En la actualidad los talleres se van multiplicando en distintos lugares, y en todos vamos viviendo experiencias exitosas y reconfortantes. Si un alumno tiene éxito, su éxito es ejemplificador, y multiplicador, y nosotros quedamos sumamente gratificados porque vemos que hay una salida posible basada en la creatividad, la imaginación y el esfuerzo.

El tipo de planeamiento fue siempre solapado con la acción. La interacción entre el cuerpo de docentes y los participantes fue dando forma a un enfoque del problema que, si bien en las consideraciones previas aparecía como hipótesis de trabajo, le dio sustento teórico a la propuesta concebida en la actualidad. De allí surgieron los doce pasos para autoemplearse, y la mecánica de acción que hoy predicamos. De allí surgen estos ejemplos que contamos en las páginas precedentes, y de allí surge el entusiasmo para seguir con más fuerza en la gestación de nuevas generaciones de emprendedores.

Nos permitimos soñar con una cadena de asociatividad nacional, y porque no internacional de micro emprendedores, que nucleados en un club, compartan sus experiencias, e intercambien productos, que les permitan ampliar sus mercados, y sus ofertas.

Decíamos en el principio de este libro: “Las actividades autónomas individuales o familiares tienen su inicio prácticamente desde los orígenes de la humanidad y, con mayor o menor medida, existieron y existen a lo largo de toda la historia y sin distinción de regímenes políticos y sociales.”

También el ladrillo tiene una existencia milenaria. Sin embargo sigue demostrando su eficiencia en la construcción. La cultura del emprendedor autónomo, va mutando y nutriéndose de nuevas herramientas de gestión, acorde a los cambios conductuales de la sociedad. Pero no pierde vigencia. Al contrario, surge revalorizada en la contrastante realidad laboral actual.

Somos concientes de la crítica que puede tener este enfoque. Nos reconocemos profundamente autocríticos.

Sabemos que es habitual, salvo las excepciones que confirman la regla y que son muchas, que las actividades desarrolladas por individuos o familias responden a labores de bajo valor agregado y con un entorno comercial local o regional que les da soporte. Este fenómeno no es exclusivo de comunidades rurales o alejadas de los centros urbanos, sino muy por el contrario, creció con las ciudades y con las grandes concentraciones de personas. Desde los oficios hasta la producción artesanal responden a este tipo de empleabilidad.

Sin embargo vemos como cada día crecen los emprendimientos que empezaron al amparo del apoyo local, y que toman una entidad que no deja de sorprendernos. Recuerde el ejemplo de Luciano. Como el podemos enunciar otros que ya adquieren una escala de producción y comercialización que trasciende las fronteras de su propia ciudad.

Mucha de esa gente no se amilanó ante las contingencias, no se amedrentó ante la impericia, no se dejó vencer por la desazón, y no se escudó en el falso argumento de que la falta de financiamiento hace imposible la pequeña vocación emprendedora.

Sirve aquí traer a colación las palabras del libro de autoempleo (Marcelo Busalacchi- Programas de Autoempleo, Alternativas a la crisis socioeconómica en comunidades locales, estudio de caso.), obligada referencia anterior de este libro:

“El camino del autoempleo y el desarrollo de emprendimientos familiares es una herramienta importante para el desarrollo socioeconómico en comunidades locales y son varias las experiencias exitosas en el país y en el mundo”.

“No es pretensión de este trabajo minimizar la importancia mayúscula que tienen las políticas de desarrollo económico a nivel de Bloques regionales, nacionales o provinciales, sólo se desea destacar que también en las comunidades locales hay que formular estrategias activas de intervención. Los planes de desarrollo estratégico de ciudades o más recientemente, los planes de competitividad territorial con agencias de desarrollo iniciadas, son buenos puntos de partida para planificar y anticipar el futuro, y uno de los focos debe ser la población adulta con problemas de ingresos por falta de actividad.”

“Los desafíos también incluyen otros aspectos que se señalan en estas líneas tales como: la educación y formación permanente en adultos, la formulación de redes productivas y comerciales que permitan la existencia de mercados comunitarios articulados con productores locales, la promoción con instrumentos públicos eficaces, el fortalecimiento permanente de organizaciones de la sociedad civil, la formación de capital social por parte de las empresas, etc”.

Esperamos que haya disfrutado de las anécdotas y que este libro tenga el efecto movilizador que buscamos, para despertar en el lector la vocación de emprender, viéndose reflejado en los ejemplos que relatamos, que surgen de experiencias vivenciales de personas con similares inquietudes y expectativas. Si es así nos habremos de sentir profundamente gratificados.


Mi Primer Empleo

Destinado a:

Adolescentes y Jóvenes de 17 a 25 años que requieran desarrollar habilidades a los efectos de encontrar su primer empleo en el sector productivo o de servicios.

Objetivos:

Desarrollar habilidades y competencias individuales para afrontar la primera experiencia laboral y lograr una rápida inserción en equipos de trabajo.

Estimular y fortalecer aspectos comunicacionales y de integración para asumir los desafíos de la primera experiencia en relación de dependencia.

Desarrollar habilidades y competencias individuales que permitan la detección de oportunidades a través del análisis de tendencias.

Entrenamiento intensivo:

Programa

Taller 1:

Análisis de escenarios. Tendencias de las actividades laborales y empresariales para jóvenes. Aspectos a tener en cuenta en el trabajo en relación de dependencia. Aspectos a tener en cuenta en el desarrollo de actividades de autoempleo. Trabajo Práctico Número I “La empresa en movimiento”.

Taller 2:

Marketing personal: Estudio del mercado de trabajo, oferta y demanda laboral, criterios de búsqueda y detección de oportunidades. Análisis de nuestras fortalezas y debilidades. Estrategias de desarrollo del potencial individual. Trabajo Práctico Nº II: “Generando competencias”.

Taller 3:

Marketing personal: El curriculum vitae: tipos, características, importancia. Ejercitación. La entrevista: aspectos relevantes. Dramatización. Las expectativas de logro. Técnicas selección utilizadas por las empresas en la actualidad. Trabajo Práctico Nº III: “Diseñando mi futuro”.

Taller 4:

Procesos de búsqueda de empleo. El rol de las consultoras y agencias de empleo. Lectocomprensión de los avisos clasificados en diarios y web. Dónde y cómo entregar el Curriculum. Experiencias y características de las búsquedas en: Grandes Empresas, Medianas Empresas y Pequeñas empresas: Ejemplos. Trabajo Práctico Nº 4: "Buscando empleo"

Taller 5:

Desarrollo de habilidades básicas: Comunicación. El proceso de comunicación interpersonal. Elementos, tipos, obstáculos, y formas distorsionadas del proceso de comunicación. Técnicas para mejorar las comunicaciones. Técnica para saber escuchar. Trabajo práctico Nº V : "Comunicación efectiva" - Auto evaluación.

Taller 6:

Desarrollo de habilidades básicas: Socialización e integración.

Trabajo en equipo. Grupos y roles. Liderazgo. Identificación de patrones de conducta buscados. Creatividad, bloqueos emocionales y racionales. Cómo decidimos y negociamos. Trabajo Práctico Número VI: “Cooperación y Resultados”.

Taller 7:

Proyectos de autoempleo: nociones básicas de diseño de proyecto. Metodología para la transformación de una idea de negocio en un proyecto generador de empleo. Criterios de viabilidad y sustentabilidad. Trabajo Práctico Número VII: “Creando mi propia empresa”.

Taller 8:

Dimensiones del acto de trabajar. Aspectos psico-sociales, culturales y éticos. Marco legal vigente.

Evaluación General del curso, oral y escrita.

12 pasos para autoemplearse efectivamente.

Paso numero 1
¿QUÉ Producto o Servicio voy a generar?
a) Nombre del proyecto con un alto grado de precisión. ( A modo de ejemplo: No es correcto decir “producción de aromáticas”, sino “producción, fraccionamiento, envasado y comercialización domiciliaria de orégano).
b) Justificación técnica del producto. Describir las características técnicas del producto con la mayor claridad posible. Si existen productos similares en el mercado, comparar y detallar las diferencias que el producto tiene con respecto a los existentes. Cual es el valor agregado que tiene mi producto.

Paso numero 2
¿POR QUÉ lo voy a hacer?

Resaltar la justificación económica del proyecto indicando las características de la oportunidad detectada. Por ejemplo: Debido al auge del turismo a partir de la nueva paridad cambiaria, mi producto o servicio aprovecha esta oportunidad del contexto general.

Paso numero 3
¿QUIÉN / QUIENES Lo vamos a realizar?.
a) Nombre/s, DNI, domicilio, teléfono, edad y situación laboral actual del/os participante/s.
b) Si es más de uno, indicar el tipo de relación contractual que van a realizar como por ejemplo: Cooperativa, sociedad de hecho, etc. Muchas veces este paso no puede resolverse hasta que no tengamos conformado el proyecto porque no sabemos con quién deberíamos asociarnos.

Paso numero 4
¿PARA QUIÉN / QUIENES es nuestro producto o servicio?
a)-Determinar el segmento al cuál va destinado nuestro producto en las condiciones iniciales del emprendimiento.
b)- En caso de plantearnos varias etapas en el proyecto, determinar el segmento al cuál vamos a satisfacer en cada una de las etapas.
c)- Si se tratara de un solo comprador, identificarlo con precisión.
( por ejemplo: Supermercado X, Cooperativa de Productores XX, Empresa XXX)

Paso numero 5
¿QUIEN es mi competencia?
a) Desagregar en forma detallada a mis competidores directos e indirectos.
b) Realizar un análisis sobre fortalezas y debilidades de mis competidores a partir de la mayor información obtenida posible.

Paso numero 6
¿CUÁNTO voy a producir?
a)- Indicar el volumen de producción en una primera etapa. Debe expresarse en Kilos, Paquetes, Metros, etc. Si es un servicio, indicar tipo y cantidad de prestaciones. En otros no especificados aclarar lo que el emprendedor crea conveniente.
b)- Indicar el tamaño del mercado en cantidad de personas que demandarían el producto o servicio.
c)- Estimar la venta bruta mensual en pesos, durante el primer año , de acuerdo al mercado que voy a abastecer.
d)- Estimar la ganancia que obtendré del proyecto en el primer año.

Paso numero 7
¿CÓMO lo voy a producir?
a) Indicar las características técnicas del proceso de producción, con el mayor grado de detalle posible ( en el caso de servicios, detallar la prestación).
Indicar si se poseen conocimientos técnicos adecuados para realizarlo.

Paso numero 8
¿CUÁNDO lo voy a producir y cuando termina mi emprendimiento?
a) Indicar la fecha de iniciación del proyecto.
b) Indicar ciclo de vida del producto/proyecto.

Paso numero 9
¿DÓNDE lo voy a hacer?
a) Localización del proyecto. Características de la fortaleza de la localización.

Paso numero 10
¿CON QUÉ lo voy a producir?
a) Indicar si se posee el lugar para producirlo
b) Indicar si se poseen herramientas, equipos y/o máquinas adecuadas para llevarlo a cabo.
c)Detallar con qué otros recursos contamos para iniciar el proyecto.
d)Detallar qué nos falta para iniciar el proyecto: (por ejemplo: herramientas, insumos, equipos, materiales, etc.)

Paso numero 11
¿DONDE me formo y me informo?
¿Que conozco en detalle de mi propuesta?. ¿Donde me informo, quien tiene experiencias previas, quien me capacita en las áreas que no conozco?.

Paso numero 12
¿QUE otros emprendimientos derivados hay?
Nuestra experiencia nos indica que en la medida que el emprendimiento se va desarrollando comienza a ser vital el diseño de productos o servicios derivados del mismo, debido a que el emprendedor se transforma en un generador de ideas de negocios asociadas al proyecto original que suelen ser más rentables aún.

jueves, 3 de enero de 2008

Talleres de capacitacion

Destinado a:


Personas desempleadas o con emprendimientos en curso que deseen formular y desarrollar proyectos de autoempleo de tipo productivos y/o comerciales o fortalecer los existentes.

Personas que trabajen en organizaciones destinadas a la acción social.

Empleados que deseen incorporar herramientas de gestión para comenzar emprendimientos.


Objetivo General:


Estimular la formulación y desarrollo de proyectos para AutoemplearSe y/o fortalecer los existentes, nacidos a partir de la misma problemática social.


Etapa 1



Objetivos específicos:


1. Contextualizar el desarrollo de experiencias productivas y/o comerciales de Autoempleo para que los mismos puedan aprovechar las ventajas comparativas y competitivas existentes.


2. Fomentar la cultura emprendedora y la responsabilidad profesional en la resolución de los problemas técnicos y/o comerciales que se presenten en los emprendimientos.


3. Fortalecer y desarrollar la innovación mediante talleres específicos.


4. Procurar el desarrollo de las capacidades comerciales de los emprendedores.


Programa:


Taller 1: Análisis de escenarios. Oportunidades de negocios en la crisis. Diseño para una formulación de proyectos adecuada. Los 12 pasos para AutoempleraSe.


Taller 2: Las 3 herramientas básicas para AutoemplearSe: Toma de Decisiones, Negociación y Comunicación efectiva.


Taller 3: Creatividad aplicada a la formulación de proyectos. Análisis y estudio de mercado. Diseño de una investigación comercial al alcance de un autoempleado. Las 8 P del Marketing.


Taller 4: Manejo del capital de trabajo. Costos. Punto de equilibrio.


Metodología:


Se trabajará mediante talleres participativos y con producciones grupales.


Modalidad:


Los participantes deberán cumplimentar el 80% del Programa para obtener la certificación correspondiente.


Al concluir esta primera etapa, quienes hayan participado de los talleres, estarán en condiciones de presentar un proyecto que será evaluado para su sucesiva puesta en marcha.

miércoles, 2 de enero de 2008

Filosofia del Autoempleo

Un enfoque basado en las experiencias de los talleres de autoempleo que con éxito, venimos realizando en distintas comunidades, sobre la base conceptual de los estudios desarrollados por el Licenciado Marcelo Busalacchi.

Diferenciación entre capacitación derivada de la gestión empresaria, el microemprendimiento y el autoempleo.

En todos los casos la capacitación parte de la premisa que es necesario sensibilizar al autoempleado de la necesidad de potenciar sus capacidades individuales en la búsqueda de un nuevo camino de reingeniería personal basado en el descubrimiento de nuevas alternativas de gestión personal.

La capacitación derivada de la gestión empresaria parte de hipótesis técnicas que presumen un conocimiento previo, cierto adiestramiento y quizás una formación profesional. El simple hecho de modificar el lenguaje para adecuarlo a sectores de baja capacitación no alcanza ya que se trata de conceptualizaciones abstractas que poco pueden penetrar en la mente de quien no tiene una sensibilización previa. Estas técnicas no han dado resultados efectivos en sectores de autoempleados donde la formación es en algunos casos de nivel primario.

Otra alternativa previa al concepto de autoempleo y muchas veces confundida con este concepto es la formación de microemprendedores. La capacitación para el microemprendimiento, es una formación de tipo técnico que ahonda en la íntima apetencia personal del conocimiento fáctico. Todos los emprendedores rápidamente se vinculan fuertemente con el qué hacer, y el cómo hacerlo, y todo esfuerzo formativo en esa dirección solo converge a la profundización de los saberes técnicos que tienen nada mas, que un efecto de especialización en la capacidad productiva. Sin menoscabo de la importancia de la capacidad productiva y la calidad del producto generado es necesario interpretar que la producción es solo un aspecto quizás minoritario de la gestión del autoempleo.

La producción especializada y la capacitación en esa dirección nos alejan de lo que para nosotros es aquel objetivo central de la cuestión del autoemplearse en forma efectiva.

La búsqueda en la cual estamos pretende generar individuos con clara conciencia de las herramientas de gestión que le habrán de permitir desarrollar un sustituto del empleo tradicional, con una visión micro-empresaria y no necesariamente micro emprendedora, entendiendo como micro-empresario a aquel individuo que maneja 3 herramientas básicas: la toma de decisiones, la negociación, y la comunicación efectiva.

Estos tres criterios son analizados en la perspectiva diacrónica, del devenir dinámico. El análisis de los procedimientos parciales de cada técnica aplicada no nos hace perder la perspectiva de proceso continuo de razonamiento. Pretendemos que el autoempleo se conciba como una dinámica, no como una circunstancia sincrónica de aquí y ahora. Se trata de concebir el autoempleo como proceso y no como evento.

Analicemos estos criterios.

El proceso de toma de decisiones en el autoempleo:

En la mayoría de los casos nos encontramos con personas cuya experiencia decisional es casi nula o en el mejor de los casos está fuertemente restringida. Los grupos que atendemos tienen diversos orígenes.

Los hay derivados de empleos donde la estructura organizacional era la que tomaba las decisiones y su formación y criterio de acción se veía restringido a las pequeñas actividades mecánicas de su pequeño ámbito. Otros grupos provienen de un desempleo crónico. El grupo mas numeroso es el de mujeres que por distintas motivaciones, (ruptura de la relación marido-proveedor, independización, soledad derivada del síndrome del nido vacío, necesidad de auto superación o decisión personal de insertarse en el mundo laboral desde otra perspectiva). En todos los casos la experiencia en la gestión de información para la toma de decisiones resulta inexistente. El adiestramiento pretende lograr una gestión efectiva de los datos necesarios para decidir, una percepción valorativa de la información, la reestructuración de creencias, y la formación de criterios valorativos para la formulación de estrategias de acción o inacción. El adiestramiento en procedimientos secuenciales que constituyen el proceso de toma de decisiones permite que el individuo se confronte con la realidad de ubicarse como externo al problema que se le plantea, en la intención de objetivar su relación con la realidad. El esquema decisional afecta a las relaciones externas y a las relaciones internas. En el ámbito de las relaciones introspectivas existe una aspecto de alta conflictividad, que surge cuando se hace necesario superar el enamoramiento que produce el producto especifico, concebido como una creación inigualable, aquel que él inventó y con el cual cree que habrá de lograr el éxito permanente, y crear en el imaginario del emprendedor la cultura decisional que le permita optar aún hasta la ruptura con el producto original para mutar rápidamente en nuevas creaciones. El desafío del autoempleado es interpretar que la responsabilidad de decidir no puede transferirse a terceros, que el autoempleo es la toma de decisiones permanentes, y que el proceso decisional es dinámico y se produce en un marco de realidades cambiantes.

La negociación en el autoempleo:

La negociación es uno de los puntos endebles del individuo que llega al autoempleo. La concepción del imaginario colectivo plantea la negociación como una relación de subordinación de partes donde uno percibe los flancos débiles del otro y lo domina en algún aspecto, obteniendo como resultado una ventaja mezquina que agota rápidamente la continuidad de la relación.

La herramienta de negociación colaborativa, basada en la hipótesis del ganar-ganar, pretenden crear la interpretación de la negociación como una alternativa de asociatividad positiva. Para nosotros el yo es el resultado de la intersección de los múltiples conjuntos de asociatividades proyectadas en horizontal y vertical. Esta proyección hace que el autoempleado interprete que la herramienta de negociación es el fundamento de la integración de intereses con sus ad láteres, sean estos socios eventuales, colaboradores o socios permanentes, con sus clientes y con sus proveedores, niveles todos, con los cuales debe generar una integración positiva y perdurable. Reiteramos el concepto central de diferenciación entre proceso y evento que rige la filosofía de este enfoque.

La comunicación en el autoempleo:

El enfoque de la comunicación parte de la enunciación de los criterios de distintos enfoques para encuadrar al emprendedor en las alternativas de análisis del fenómeno comunicacional. Pero la práctica efectiva sobre la cual se trabaja toma postulados de Programación Neuro Lingüística (PNL) y de comunicación emocional, derivados del coaching ontológico. En este camino se intenta lograr que el individuo logre vencer la limitación de sus sistemas representacionales, deponga sus filtros perceptuales y pueda generar una comunicación efectiva, a partir del reconocimiento de patrones de conducta y percepciones de mundo diversas. Obramos en la convicción que si lo que se pretende es hacer una comunicación efectiva, y para ello se intenta tener un discurso eficaz, la primera regla a respetar es la de conocer los filtros personales, y los filtros ajenos, de modo de elaborar una estrategia comunicacional que contemple los limites de la percepción del receptor. En el aspecto perceptual el tema central a internalizar es el hecho que el hombre percibe el mundo desde la óptica de sus limitaciones personales. Con esa percepción necesariamente acotada, basada en sus creencias, en su formación, en sus experiencias, en sus temores, en sus habilidades personales, el individuo compone lo que se llama el mapa de su realidad personal. Pero ese mapa de su realidad personal no es necesariamente la realidad de los hechos concretos sino la fragmentaria visión que el puede reconstruir en su intelecto.

En el aspecto de la trasmisión y la relación interpersonal, estructurar un discurso lógico, presentarse ante un oyente adverso, resolver situaciones conflictivas, y lograr la gestación de un discurso que cumpla con lo que llamamos la regla de las 4C (esto es que resulte claro, concreto, conciso y convincente), resultan el desafío mas importante de los talleres de comunicación para el autoempleo. Las limitaciones más significativas con las que nos enfrentamos en esta área devienen de la escasa formación educativa, las falencias derivadas de la inexistencia del hábito de la lectura, (lo cual limita el vocabulario y condiciona la capacidad de expresión), la falta de imaginación derivada de este mismo tema, y la profunda timidez que deriva del manejo de la expresión verbal en público. La estrategia de trabajos grupales viene dando resultados en la modificación de ciertas pautas de conducta limitadoras.

Corolario:

Todos los autoempleados, egresados de los cursos de capacitación, tienen en claro que ellos son los gerentes de marketing, de producción, de promoción y de finanzas de su propio emprendimiento. Por ello el nivel de autoexigencia los pone a prueba en todo momento. Nuestra tarea ha sido y es, actualmente inducir a pensar, en tres herramientas básicas que todo autoempleado debe manejar con soltura, la negociación, la toma de decisiones, y la comunicación, todo ello nucleado y amalgamado en el crisol de la actitud positiva, que lo motive a una búsqueda personal, asumiendo el riesgo de emprender.

Una observación que resulta interesante traer a colación tiene que ver con la composición de los talleres. Un elevado número de mujeres asisten, participan y progresan con sus emprendimientos. Teniendo que asumir el rol activo, en términos de producción, la mujer revela altas potencialidades, profundas capacidades, y menores prejuicios sociales. Por ultimo y parafraseando a Marcelo Busalacchi con quien compartimos esta experiencia creativa y vivificante, me permito afirmar que “el único camino posible para la población desocupada de más de 40 años es el autoempleo”. Estamos terminando la edición de un libro titulado Autoemplearse, Creer Crear y Crecer, cuya autoría compartimos con Marcelo con quien llevamos a cabo múltiples experiencias docentes en el área del autoempleo. Decimos al inicio de ese libro: “Las actividades autónomas individuales o familiares tienen su inicio prácticamente desde los orígenes de la humanidad y, con mayor o menor medida, existieron y existen a lo largo de toda la historia y sin distinción de regímenes políticos y sociales.”

También el ladrillo tiene una existencia milenaria. Sin embargo sigue demostrando su eficiencia en la construcción. La cultura del emprendedor autónomo, va mutando y nutriéndose de nuevas herramientas de gestión, acorde a los cambios conductuales de la sociedad. Pero no pierde vigencia. Al contrario, surge revalorizada en la contrastante realidad laboral actual.

Somos concientes de la crítica que puede tener este enfoque. Nos reconocemos profundamente autocríticos.

Sabemos que es habitual, salvo las excepciones que confirman la regla y que son muchas, que las actividades desarrolladas por individuos o familias responden a labores de bajo valor agregado y con un entorno comercial local o regional que les da soporte. Este fenómeno no es exclusivo de comunidades rurales o alejadas de los centros urbanos, sino muy por el contrario, creció con las ciudades y con las grandes concentraciones de personas. Desde los oficios hasta la producción artesanal responden a este tipo de empleabilidad.

Sin embargo vemos como cada día crecen los emprendimientos que empezaron al amparo del apoyo local, y que toman una entidad que no deja de sorprendernos. Los talleres de autoempleo, que compartimos nos han ido nutriendo de anécdotas que pueblan profusamente nuestro libro. Allí llegan cientos de personas que por distintas motivaciones necesitan reencontrar la mística de la creatividad personal, buscan recrear su futuro en un esfuerzo de reingeniería personal, y contrariamente a lo que, se plantea en la teoría, mas que recibir de nosotros un humilde aporte técnico creativo, nos devuelven la esperanza, al confirmar que este es el camino correcto de la auto superación.

Arq. Jorge Bader.

Autoincluirse

AutoemplearSe: Una oportunidad en el nuevo contexto de la Argentina

1) Análisis de escenarios posibles en términos socioeconómicos para la Argentina para los próximos 3 años.

Las modificaciones sustanciales en términos socioeconómicos que atravesamos en el país en los últimos años no permite, por ahora, tomar pronósticos sobre evolución o involución de la economía y las condiciones sociales de mediano plazo y largo plazo. Al menos, pronósticos que además de satisfacer los intereses que persiguen los consultores que los formulan, tengan un grado de veracidad y que se sustancien en la práctica que en definitiva es lo único que tiene interés para los inversores.

En términos de consultoría de evolución económica y proyección para los próximos años las fuentes consultadas que realizaban pronósticos en el primer semestre del año 2002, no han acertado sobre las predicciones de indicadores tales como: crecimientos en términos de PBI, índice de inflación, evolución del tipo de cambio, evolución del consumo, gasto público, entre otros.

El despegue del segundo semestre del año 2003 ha superado incluso las estimaciones oficiales. El propio ministro de Economía se encuentra sorprendido por el impulso que están tomando ciertas actividades económicas en la Argentina a tal punto que todos los pronósticos que él mismo había realizado en septiembre del año pasado quedaron muy por debajo de lo que finalmente está ocurriendo. Desde la consultoría “tradicional”, muchos de ellos interesados en el viejo paradigma de política económica, los pronósticos que hicieron el año pasado fueron aún mucho peores y nada de lo escrito es útil en esta nueva realidad.

De todos modos, luego de estas salvedades iniciales, se intentarán construir escenarios posibles para el país y para la región, no con el ánimo de realizar futurología o pronósticos interesados, sino para facilitar el encuadre que debemos darle a nuestras decisiones de inversión, sobre todo sí las mismas son de cierto riesgo.

El gobierno nacional se ha consolidado y ya prácticamente con todos los distritos electorales con gobiernos en marcha por los próximos 4 años. En la mayoría de los casos, aún los gobernadores más opositores, van a intentar negociaciones racionales con más o menos adhesión a las políticas generales instaladas en el país, pero en ningún caso con fuertes conflictos. Especialmente porque las economías regionales se verán fortalecidas por el modelo económico y el sector público mejorará sustancialmente sus recursos.

Aún un posible desacuerdo en el corto plazo entre los máximos dirigentes del país por posiciones políticas o electorales, nada hace presumir que finalmente uno imagine un destino similar al del gobierno anterior, sino todo lo contrario, es probable que la consolidación política generada por el gobierno actual pueda presumir mayores extensiones en períodos de gobierno.

No se prevé ni siquiera una gran inestabilidad política con las modificaciones parciales de las Cámaras Legislativas en el año 2005, conflictos fuertes con el Poder Judicial, presiones sindicales, militares o religiosas de envergadura.

Las pujas en el sector empresario serán dirimidas una vez reafirmado el rumbo económico y probablemente el escenario de crecimiento económico dirima conflictos en el corto plazo.

Las variables macroeconómicas tienden a mejorar en todos los órdenes. Probablemente el PBI crezca por encima de las expectativas volcadas en el Presupuesto aprobado por el Congreso Nacional para el año 2004, especialmente de la mano de los bienes exportables en el primer semestre del año próximo desde dónde se observa un lento repunte de las industrias de alto valor agregado. Este dato no es menor, debido a que no solo repercute en mayores inversiones probables en los próximos años, sino también porque mejorará los indicadores del empleo, especialmente en los más jóvenes y en los más capacitados.

Esta nuevo segmento social empujará las variables del consumo en el mercado interno y tomará mayor riesgo al momento de decidir adquisiciones de bienes y servicios, con el consecuente efecto cadena del círculo virtuoso de la economía.

No se prevé un efecto derrame espectacular, ni tasas de crecimiento económico desorbitantes como para bajar a un digito el desempleo, pero sí un trienio que mejorará las expectativas para analizar proyectos de inversión de mediano y largo plazo.

Quedan sin dudas algunos temas que pueden modificar las condiciones generales en las expectativas de los inversores tales como: La renegociación de la deuda con bonistas nacionales y extranjeros, el horizonte inflacionario predecible si el ritmo de la inversión es más lenta de lo esperado, la adecuación de las tarifas de los servicios públicos y la puja distributiva sectorial.

De todos modos, la mayor fortaleza del sector público a partir de la recuperación económica, la inversión en obras públicas que redundarán en un efecto multiplicador de la economía, sobre todo en industrias que aún no han podido mejorar sus cuentas y que en definitiva vuelcan sus recursos rápidamente en el mercado interno, mitigarán los posibles vaivenes que traerán aparejados las consideraciones expuestas.

2) Autoemplearse es Autoincluirse Socialmente

Acompañando el crecimiento de la economía muchos argentinos deberán pensar primero como autoincluirse socialmente y despertar del letargo que tantos años de frustraciones incidieron negativamente sobre actitudes emprendedoras que fueron reduciéndose al mínimo por temor al fracaso.

La primera condición básica es pensar en construir rápidamente una herramienta que funcione como un anteojo permanente que es sencillamente agudizar la observación participante y pensar en términos de Oportunidades y Amenazas de las ideas de negocio que se nos van ocurriendo, resaltando las Fortalezas que se disponen y siendo concientes de nuestras Debilidades.

La segunda condición es utilizar los 12 pasos para AutoemplearSe como una herramienta de trabajo permanente a la hora de pensar proyectos. Dichos pasos están resumidos en http://emplearse.blogspot.com y de libre acceso para todos.

La tercera condición es entender que el desarrollo de emprendimientos depende de la capacidad para internalizar que mi nueva actividad como autoempleado requiere de un mejor Sistema Decisorio, de un mayor poder de Negociación que debe aprenderse especialmente a partir de entender la Asociatividad como una de las pocas opciones para que florezcan los negocios, y de una mejor capacidad de Comunicación con los demás para intercambiar información, productos y servicios.

El trabajo mediante redes se transformará en el eje central para obtener mejores condiciones en un mercado hipercompetitivo.

3) Síntesis

No es mucho más lo que hay que pensar para poder AutoemplearSe en forma efectiva. Un análisis de escenarios y perspectivas económicas que puedan proyectar posibles negocios, una herramienta de trabajo para clarificar las ideas y escribirlas a partir de los 12 pasos básicos, conocer que debemos internalizar aprendizajes permanentes en Toma de Decisiones, Negociación, Comunicación y Asociatividad y no temer a relacionarse con los demás integrando redes de cooperación para facilitar el intercambio.

Ser autónomo es un trabajo de todos los días, un camino que requiere del intercambio permanente con los demás y una necesidad de Crear, Creer y Crecer para llevar una vida con dignidad.

“La montaña no vendrá a mí y debo escalarla acompañado por un conjunto de ciudadanos que vayan en el mismo sentido. Sí la montaña viene a mí es porque trae lava y piedras”.