Palabras previas.
Este libro nació de los debates que hemos mantenido, en largas horas de café, reflexionando sobre las experiencias de los amigos que concurren a los talleres en la búsqueda de conocer las herramientas para autoemplearse.
Nuestras formaciones profesionales discurrían en existencias paralelas donde los proyectos no necesariamente resultaban coincidentes. Por esas cosas de la vida, que uno no puede explicar claramente en algún momento, contrariando al geometría, las paralelas se tornaron convergentes, y comenzamos un camino en común, movidos por el mutuo interés en las políticas sociales, y la búsqueda de un proyecto de salida a la crisis laboral que parece resultar un problema endémico de nuestro país, y por qué no del mundo moderno.
Muchos conceptos coincidentes, algún punto de vista divergente, algunas visiones encontradas, pero una voluntad común fueron la motivación creadora de esta experiencia.
Los talleres de autoempleo, que compartimos nos han ido nutriendo de anécdotas que pueblan profusamente este libro.
Por momentos técnicos, por momentos anecdóticos, por momentos simplemente divertidos, los relatos que presentamos son el reflejo de nuestra experiencia y la expresión de la permanente búsqueda creativa que compartimos con gente que como muchos otros, busca reinsertarse en un mercado complejo y cambiante.
Debe reconocerse como antecedente de este producto, el libro, Programas de Autoempleo- Alternativas a la crisis socioeconómica en comunidades locales. Estudio de Caso. Volumen 1- Editorial de
Se dice allí: “Es evidente que en Argentina atravesamos un momento de profundo debate acerca de las posibles estrategias de desarrollo para salir del estancamiento en el que estamos inmersos y emprender un camino, de esfuerzos sin duda, pero con miras al crecimiento y sostenimiento económico y social”.
Este planteo, de esfuerzos cotidianos tiene su correlato en nuestros talleres de autoempleo. Allí llegan cientos de personas que por distintas motivaciones necesitan reencontrar la mística de la creatividad personal, buscan recrear su futuro en un esfuerzo de reingeniería personal, y contrariamente a lo que en teoría se plantea, mas que recibir de nosotros un humilde aporte técnico creativo, nos devuelven la esperanza, al confirmar que este es el camino correcto de la auto superación.
Capitulo 1
"Conoce al enemigo y conócete a ti mismo, y en cien batallas nunca serás vencido".
"Si no sabes de tu enemigo, pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar y de perder, serán las mismas".
"Si no sabes de tu enemigo, ni de ti mismo, estas condenado a perder todas las batallas".
Sun Tzu, El arte de la guerra. 400AC
Consideraciones preliminares.
Autoemplearse, es crear y creer. Es descubrir potencialidades personales, que están aletargadas, y que solo necesitan despertar, para lanzarse a una experiencia personal enriquecedora. Como su nombre lo indica, incluye algunas premisas fundamentales que es necesario deducir. En primer lugar, significa que el individuo realiza actividades autónomas que dependen exclusivamente de él como sujeto que formula, decide y actúa; en segundo lugar, porque el concepto de empleabilidad incluye tareas a desarrollar e ingresos a obtener, pero que solamente pueden lograrse a partir de la propia acción individual.
Las actividades autónomas individuales o familiares tienen su inicio prácticamente desde los orígenes de la humanidad y, con mayor o menor medida, existieron y existen a lo largo de toda la historia y sin distinción de regímenes políticos y sociales.
Normalmente se desarrolla actividad autónoma desde la primera infancia y como consecuencia o resultado de la acción de las familias que desempeñan tareas de este tipo. Es muy común la continuidad en los hijos de las mismas características del entorno familiar. Se trata de un emprendedurismo no formalizado ni institucionalizado, pero que sin embargo adquiere la cultura del riesgo y conoce de épocas de bonanza y de miseria.
También es habitual que, salvo las excepciones que confirman la regla y que son muchas, las actividades desarrolladas por individuos o familias responden a labores de bajo valor agregado y con un entorno comercial local o regional que les da soporte. Este fenómeno no es exclusivo de comunidades rurales o alejadas de los centros urbanos, sino muy por el contrario, creció con las ciudades y con las grandes concentraciones de personas. Desde los oficios hasta la producción artesanal responden a este tipo de empleabilidad.
Ahora bien, no se trata aquí de avanzar sobre un estudio antropológico ni sociológico de este fenómeno, sino de actualizar una forma de concebir el problema del autoempleo y de darle sostenibilidad especialmente en la población objetivo que estamos analizando y bajo los impactos profundos de la crisis en
La actividad autónoma de individuos y familias quedaba circunscripta a la voluntad emprendedora. Existen dos causas, entre otras, que se desean destacar en este punto; en primer lugar la importante incorporación de tecnologías modernas aplicadas a los procesos productivos de las empresas grandes y medianas, que provocó una importante reducción de puestos de trabajo; y en segundo lugar, la fuerte concentración comercial que operó desde mediados de los años ´90. Ambas causas incrementaron el desempleo especialmente en la franja de la población de los 40 años en adelante. Si se rescatara la primera impresión u opinión de estos nuevos desempleados, daría como resultado valores cercanos al 75% con deseos de reincorporarse a alguna actividad en relación de dependencia. Es decir, no aparece en el imaginario colectivo la necesidad de autoemplearse por vocación o filosofía. El antiguo mito del empleo seguro, supera a la iniciativa personal de lanzarse a la aventura emprendedora.
Este nuevo enfoque sobre el autoempleo para este segmento determinado, no constituye una demanda efectiva del mismo, sino una política social y económica a implementar como uno de los pocos mecanismos que podrán asegurarle ingresos y actividad.
Es aquí donde cobra importancia concebir al autoempleo en adultos como una política activa.
El primer punto a observar es sin duda el tiempo que demandaría la ruptura de ese imaginario individual y colectivo que tiene este segmento de la población. Alentar cultura emprendedora en una comunidad lleva mucho tiempo, pero lo cierto es que cuanto más se tarde en propiciar lo expuesto mucho más grave serán las consecuencias. Las experiencias sobre las que basamos este libro son un ejemplo de los logros que pueden darse en forma rápida, y sobre la base del esfuerzo y la voluntad.
El segundo punto a destacar, -salvo las excepciones que confirman la regla-, son las actividades que pueden gestionar los individuos que intentan una experiencia micro empresaria, caracterizadas por su bajo valor agregado, de tipo artesanal o con base en oficios y con fuerte incidencia en la estructura comercial local.
El tercer punto significativo tiene relación con el escaso o nulo grado de asociatividad que se logra si estas actividades no se formulan bajo una red institucional de protección. Cada autoempleado tiene menos chance de sobrevivir y/o asociarse para negocios eventuales o permanentes por sí solo que si lo hace bajo una red de contención creada a tal efecto.
Este libro, pretende mostrar los ejemplos prácticos, y los aspectos técnicos en lenguaje simple, de las experiencias concretas que viven los participantes de diferentes talleres de capacitación técnica para autoemplearse, talleres que, en forma altamente satisfactoria venimos desarrollando con una población de 35 años en adelante. Los asistentes a esos talleres son personas de distinto origen social, con diferentes historias y variadas motivaciones personales.
La integración de la familia detrás del emprendimiento nos permite hablar de la gestación de una empresa socialmente eficiente, que crea valor a partir de la integración familiar, generando salarios que de otra forma el grupo familiar no podría conseguir.
La manera de formular los proyectos de autoempleo puede tener orígenes disímiles. En muchos casos responde a saberes previos, formales o informales, adquiridos en experiencias educativas o laborales anteriores; en otros, a la disponibilidad de bienes materiales (galpones, terrenos, maquinarias, etc.), o bien, puede basarse en experiencias exitosas de vecinos o familiares de la misma localidad o de otras. Es muy común que cuando se les pregunta a los autoempleados cómo concibieron la idea de negocio, respondan con algunas de estas características.
Para nosotros, lo más importante es que el proyecto diseñado pueda ser sometido a un conjunto de preguntas, que es circular y recurrente, tales como: ¿qué? debe hacer, ¿por qué? lo debe hacer, ¿quién? lo debe hacer, ¿para quién o quienes? lo debe hacer, cuánto? debe hacer, cómo? lo debe hacer, cuándo? lo debe hacer, dónde? lo debe hacer, con qué? lo debe hacer y finalmente ¿para qué? lo debe hacer. ¿Quién es mi competencia? y ¿Qué otros emprendimientos derivados de este puedo generar?
Este proceso de razonamiento es lo que hemos llamado los 12 pasos para autoemplearse®, y cuyo desarrollo permite al emprendedor guiarse con éxito en la creación de su microemprendimiento.
Decimos que esta formulación es circular y recurrente porque creemos que es un proceso de retroalimentación permanente, donde el orden de las preguntas, si bien tiene una lógica interna a priori, necesariamente obliga a la repregunta y la revisión de las respuestas en una dinámica permanente.
El desarrollo de este libro, pretende echar algo de luz sobre estos razonamientos, tomando como base las situaciones, anecdóticas algunas, más técnicas otras, que se han ido generando con los emprendedores, con los cuales hemos trabajado distintas propuestas.
Los personajes a que hacemos mención mas adelante, son individuos, que han participado de nuestros talleres. Si bien hemos alterado los nombres, u omitimos algún detalle identificatorio, se ajustan a una realidad bastante objetiva.
Aquí nos vamos a encontrar con personas que como nosotros, se confrontan con una realidad difícil, pero muestran una gran voluntad por capacitarse para diseñar un futuro diferente.
Nuestro interés es contrastar los ejemplos con la teoría necesaria para dar base a los emprendimientos.
Jorge Bader/Marcelo Bussalachi
